Enfermedad de Graves Basedow o hipertiroidismo autoinmune

La enfermedad de Graves Basedow es una tirotoxicosis, lo que significa que el tiroides produce un exceso de hormonas tiroideas. Es la causa más común de hipertiroidismo. Es más frecuente en las mujeres, ocurre en 10 mujeres por cada hombre, y la edad más frecuente es alrededor de los 50 años.

Factores predisponentes de la enfermedad de Graves Basedow

Como ocurre con el hipotiroidismo autoinmune, hay una combinación de factores genéticos y ambientales que predisponen. Entre ellos están el estrés, infección, embarazo reciente o tener antecedentes familiares de enfermedad tiroidea. También el aumento rápido del consumo de yodo puede predisponer a su desarrollo.

Clínica de la enfermedad de Graves Basedow

La enfermedad de Graves Basedow es una enfermedad sistémica, es decir, afecta a varios niveles. La presencia de anticuerpos estimulantes del receptor de TSH (los anticuerpos TSI por sus siglas en inglés Thyroid Stimulating Immunoglobulin) producen un aumento de la glándula tiroidea y de la producción de la hormona tiroidea T4 (tiroxina) y por tanto un hipertiroidismo.

Entre los síntomas, encontramos los habituales del hipertiroidismo como palpitaciones, pérdida de peso con aumento del apetito, nerviosismo, insomnio, irritabilidad, aumento de la sudoración e intolerancia al calor, temblor en manos, diarrea, prurito, debilidad muscular proximal (dificultad para subir escaleras) o alteraciones menstruales. En personas mayores hay más riesgo de afectación cardiológica por el hipertiroidismo con episodios de arritmias o insuficiencia cardiaca. También hay más riesgo de osteoporosis en cuadros no tratados en mujeres postmenopáusicas.

Además de esto, como hemos dicho, es una enfermedad sistémica y estos anticuerpos no solo afectan al tiroides si no también a nivel ocular o la piel

La oftalmopatía de Graves es la afectación extratiroidea más frecuente en esta enfermedad, ocurre en un 30-50% de los casos. Se produce un aumento del tamaño de los músculos oculares y de los tejidos alrededor del ojo por acumulación de glucosaminoglicanos, principalmente el ácido hialurónico. El tabaco es un fuerte factor de riesgo y se recomienda dejar de fumar para evitar el empeoramiento de la oftalmopatía en las personas con enfermedad de Graves Basedow.

La dermopatía tiroidea y las acropaquías son muy infrecuentes en esta enfermedad, pero también pueden ocurrir.

 

Diagnóstico de la enfermedad de Graves Basedow

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza midiendo los niveles de TSH (hormona estimulante del tiroides) y de la tiroxina libre. Encontramos valores bajos o suprimidos de TSH, elevación de la tiroxina y Ac anti TSI positivos. Junto con los síntomas asociados ya comentados.

 

Tratamiento del hipertiroidismo en la enfermedad de Graves Basedow.

Las opciones de tratamiento son disminuir la producción de hormonas tiroideas con fármacos antitiroideos o reducir el tejido tiroideo mediante terapia con yodo radiactivo o cirugía. En la actualidad los fármacos antitiroideos son de elección como primera línea en Europa, Asia y EEUU, pero no siempre son la mejor opción. El decidir una terapia u otra va a depender de varios factores, edad, deseo gestacional, riesgo cardiológico, bocio acompañante, presencia de oftalmopatía… Cada caso debe ser evaluado por un especialista antes de optar por la mejor estrategia terapéutica.

Además de esto se suelen utilizar beta bloqueantes para controlar algunos síntomas como las palpitaciones y el temblor, al inicio del tratamiento.

En el caso de optar por el tratamiento con yodo radiactivo, se suele usar el isótopo I131, una única dosis, oral, en forma de cápsula o solución líquida. El yodo es captado por las células del tiroides que están funcionando de más y las destruye. Se suele conseguir la normalización de la función tiroidea al mes y medio aproximadamente en la mayoría de los casos, pero se puede tardar hasta 6 meses en tener el efecto total. Existe un riesgo de pasar “al lado contrario” y hacer un hipotiroidismo, dejando al tiroides con poca función, esto puede ocurrir hasta en un 50% de los casos. Este tratamiento con yodo podría empeorar la oftalmopatía tiroidea  sobre todo en personas fumadoras, por eso hay que valorar adecuadamente cada caso.

La tercera opción sería la cirugía, realizar una tiroidectomía total para acabar con el hipertiroidismo. En personas con oftalmopatía severa, con deseo gestacional temprano, con bocios grandes puede ser un tratamiento de primera elección.

La enfermedad de Graves Basedow es una patología compleja que requiere del tratamiento por un especialista y en ocasiones incluso con un abordaje multidisciplinar con la participación de endocrinología, oftalmología, cirugía o medicina nuclear. Cada paciente debe ser valorado de forma integral antes de decidir el tratamiento apropiado, si estás en esta situación y tienes dudas o necesitas consejo de un experto, puedes pedir cita y comentamos tu caso para ayudarte.

Pide tu cita 

Deja tu comentario