La obesidad perjudica la salud ósea
La osteoporosis es una condición en la que los huesos se vuelven frágiles y propensos a fracturarse. Generalmente se asocia con personas delgadas y de edad avanzada, pero también puede afectar a aquellos con obesidad. La relación entre la obesidad y la osteoporosis es compleja y aún no se comprende completamente.

¿Qué relación existe entre obesidad y salud ósea?
Por un lado, el exceso de peso puede ejercer estrés adicional sobre los huesos, lo que podría resultar en una mayor densidad ósea. En ese sentido, algunos estudios sugieren que las personas con obesidad pueden tener una mayor masa ósea en comparación con las personas de peso normal. Esta masa ósea adicional podría proporcionar cierta protección contra la osteoporosis y las fracturas. Por otro lado, se ha visto un mayor riesgo de fracturas periféricas en personas con obesidad y fracturas de estrés, por sobrecarga, en pies y tobillos. También algunos estudios han relacionado la obesidad abdominal y el aumento de la grasa visceral del síndrome metabólico con aumento del riesgo de fracturas. Los mecanismos implicados podrían ser múltiples, entre ellos la producción de sustancias inflamatorias que afectan al hueso, la resistencia a insulina, el estrés oxidativo, alteraciones en hormonas reguladoras óseas, adipokinas, leptina y bajos niveles de vitamina D entre otros.
Además, la obesidad puede estar asociada con otros factores de riesgo para la osteoporosis, como el sedentarismo y una mala alimentación. La falta de actividad física y una dieta pobre en calcio y vitamina D, pueden comprometer la salud ósea y aumentar el riesgo de fracturas. También el consumo de productos procesados, refrescos o bollería industrial conllevan a un exceso de fósforo que va a influir de forma negativa sobre el equilibrio del metabolismo fosfo-cálcico en el hueso.

¿Cómo se podría evitar el efecto perjudicial sobre el hueso?
Para las personas con obesidad, es crucial adoptar un enfoque integral para el cuidado de la salud ósea. Esto incluye mantener un peso saludable a través de una alimentación equilibrada y actividad física regular. Es importante incorporar ejercicios de carga de peso, como caminar, correr o levantar pesas, ya que estimulan la formación de hueso y mejoran la masa muscular y el equilibrio.
En resumen, el exceso de peso puede afectar a la salud ósea de forma negativa debido a múltiples factores hormonales, inflamatorios o de alteración de la flora intestinal. Añadido a esto, la falta de actividad física y una mala alimentación aumentan el riesgo de osteoporosis y fracturas. Es fundamental que las personas con obesidad se enfoquen en conseguir un peso saludable. Para esto hay que adoptar una dieta equilibrada, realizar ejercicio regularmente y someterse a evaluaciones médicas periódicas para prevenir y tratar las complicaciones que pudieran asociarse a esta condición.



